lunes, 26 de diciembre de 2011

EL TSUNAMI DE INDONESIA EN 2004.

Buenas noches a todos/as.

Aquí estoy de nuevo dispuesta a colocaros una nueva entrada, a pesar de que hoy no es muy halagüeña, todo sea dicho. Como bien dice el título, ya podréis adivinar de qué se trata sin esforzaros mucho.

Siempre me ha encantado leer todo aquello que cae en mis manos sobre desastres naturales: desde terremotos, volcanes, tornados, huracanes, tsunamis… todo. Y suelo tener bastante buena memoria para recordar las fechas en que se produjeron. Este año debe ser que tenía otras cosas en la cabeza, que me ha venido a la mente este dramático acontecimiento al ver el informativo de la noche, y me ha sentado muy mal una cosa que he visto.

Tsunami azotando Tailandia.
Antes de nada, hagamos una pequeña reconstrucción de lo que ocurrió aquel día. Tal día como hoy hace siete años, el 26 de Diciembre de 2004, el mundo entero se paralizaba al ver que una ola gigante generada en el océano índico tras un seísmo de 9 grados en la escala Richter sacudía las costas de Indonesia, dejando daños elevadísimos en la India, Tailandia, Sri Lanka…

A pesar de que no hubo imágenes de la ola avanzando hacia las ciudades, como ocurrió en otros tsunamis acaecidos más recientemente, las cámaras de aficionados pudieron grabar en directo la llegada de una ola monstruosa que llegó sin previo aviso y que sesgó la vida de más de 200.000 personas. El tsunami de Indonesia se considera uno de los peores desastres naturales de la historia, y a pesar de la devastación que generó, no ha servido para tener sistemas de alerta avanzada más eficaces, o para educar a la población acerca de cómo se debe actuar en estas emergencias naturales.

Datos oficiales cifraron el terremoto en 9 grados de magnitud, pero posteriormente se aumentó primero a 9.1 y luego a 9.3 siendo considerado el más fuerte desde que existe el sismógrafo. Además, el terremoto provocó que el planeta entero vibrara y que incluso sufrieran terremotos en lugares tan alejados de Asia como Alaska. Las olas del tsunami recorrieron el planeta, y siendo menos evidentes en lugares más alejados, si bien esto no impidió que una persona en Sudáfrica perdiera la vida debido a los altos niveles marinos, estando a más de 8000 kilómetros del epicentro del terremoto.

Después de recordar algunos de los datos técnicos, seguro que quien más y quien menos recuerda las imágenes de la gente corriendo por las calles, y la ola de agua y basura detrás de ellos, arrastrando implacable todo lo que encontraba a su paso. A mí personalmente fueron imágenes que se me quedaron muy grabadas, al igual que cuando ocurrió el tsunami de Japón. Me resulta inimaginable que una persona llegue a vivir algo así y me aterra la idea de que algo así pueda pasar donde vivo. Imagino lo que se debe sentir al ver venir hacia ti a una velocidad vertiginosa un muro de agua de varios metros de altura y darte cuenta de que no puedes hacer nada por escapar.

En Indonesia, se dijo que una niña que había hecho un cursillo predijo el tsunami en una playa mientras estaba con su madre. Al parecer, el mar cambió de color repentinamente y se retrajo en muy poco tiempo, quedando una superficie desproporcionada de arena al descubierto. La madre, patidifusa, atendió a las explicaciones de la menor y se dijo que aquella advertencia sirvió para salvar la vida de muchas personas. No recuerdo exactamente si fue una leyenda televisiva o lo leí en alguna parte, pero sí se con claridad que escuché algo sobre el tema en más de una ocasión.

Hay cientos de vídeos circulando por Internet sobre el momento en que las olas llegan a tierra y penetran varios kilómetros llevándose todo lo que estaba delante de ellas. Los turistas alojados en hoteles se ven obligados a huir de las piscinas donde el agua sucia llena de desechos entra y a subir rápidamente a los pisos más altos en busca de refugio. Las personas corren por las calles abarrotadas ante las sirenas de advertencia que han sonado demasiado tarde. Detrás, una ola de agua negra llena de escombros engulle todo lo que encuentra, y nos deja ver imágenes desoladoras de gente tratando de salvarse saltando por encima de los escombros que lleva el agua, e incluso como perecen personas que tratan de sujetarse a lo que pueden antes de que la fuerza del tsunami se los lleve. Incluso existe un vídeo en que se ve a alguien en una playa, y al querer echar a correr al darse cuenta del tsunami, es golpeado por una fuerza inimaginable y muriendo en el acto.

Cada uno sentiría aquellas imágenes a su manera, pero lo que es tremendamente decepcionante es que no existan protocolos de actuación para evitar que la gente siga muriéndose en estas cosas. Siempre habrá alguna inevitable, bien porque no sepa qué hacer o bien porque por algún despiste no tenga posibilidad de saber que el peligro acecha, pero creo que en esos países, donde tienen un riesgo de terremoto y tsunami tan altos, la educación para emergencias de este tipo debería ser algo obligatorio en la población, porque si sabes como actuar, qué hay que hacer en cada momento y cómo te puedes poner a salvo en cada situación, puedes salvar tu vida.

Y a todo esto hay quien se dice: “Traquilicémonos, que en España es imposible que venga un tsunami”. Nada más lejos de la realidad, y no es por asustar a nadie, pero nada en esta vida es imposible. Ahí donde nos ven, España es un país con un elevado riesgo de tsunami, pero al parecer hay cosas más importantes. Bien es cierto que la posibilidad cercana de que nos azote uno es más bien remota, pero como digo, la naturaleza no avisa a que existan planes para que se salve todo el mundo, hay que pensarlo antes. Con esto tampoco trato de poner nervioso a nadie, pero sí de ser realista.

Expertos reunidos en la Universidad de Cantabria han mencionado que zonas como Almería o Murcia son propias al azote de un tsunami y que el Gobierno “no es consciente del riesgo que existe”. Es necesario poner más medios al servicio de estos fenómenos y tener un equipo especializado que coordine todos los movimientos marinos y sepa dar una alerta con la suficiente antelación como para que la población pueda salvarse. Eso sí, si no explicamos a la población que es lo que puede pasar, y cómo se debe actuar no hacemos nada. Quiero decir, no se trata de no decir nada para no asustar y sembrar el pánico, sino de avisar que es algo que, aunque no ha pasado nunca puede pasar y que tenemos que saber como reaccionar. Porque si decimos que en España pude haber un tsunami, y que según los expertos “podría tener unas consecuencias mucho peores que el de Indonesia en 2004”, y la gente lo sabe pero al no saber actuar va al mar a sacar fotos de la ola, o no sube a lugares altos, o se ponen a tocar la pandereta, de poco nos vale el plan contra los tsunamis, queridos.

A pesar de que existen un montón de páginas que advierten sobre algunas precauciones que hay que tomar si viene un tsunami, os coloco algunas de las más obvias, aunque ojala no tengamos que utilizarlas jamás.

Consejos de seguridad.

-Cuando esté en zonas costeras, preste atención a las posibles alertas por tsunami (antes de ir a dar un paseo por el puerto, asegurarse fehacientemente de que la tierra no ha temblado y se nos lleve la ola).
-Organice una ruta de evacuación que conduzca a un terreno más elevado.
-Aprenda los signos que avisan de la llegada de un tsunami: rápido aumento o descenso del agua en la costa y ruidos procedentes de un terremoto submarino.
-Nunca se quede cerca de la orilla para ver venir un tsunami (seguridad básica, como si estás en un bosque ardiendo y te dicen que no te pares a ver como se quema un árbol).
-Un tsunami está formado por una serie de olas. No vuelva a una zona de costa afectada por un tsunami hasta que las autoridades indiquen que es seguro. (Esto es una gran verdad, hay quien piensa que solamente llega una ola, y a veces las sucesivas pueden ser incluso peores que la primera).

Señal de advertencia de inundación.
Alguna recomendación la trato con cachondeo, pero caen de cajón. Lo importante es salir lo más rápido posible de la zona de peligro, buscar un lugar elevando y esperar si es posible.

Finalmente quería comentar la noticia que me ha hecho poner hoy esta entrada. Y es el hecho de que un director se haya atrevido a hacer una película sobre semejante desastre. No es porque sea ese director, ni por nada concreto, pero me parece una verdadera vergüenza lucrarse hasta con las desgracias naturales. Y lo mismo opino de todas las tv-movies, películas y documentales ficticios que hacen sobre todo el dolor de las personas, hay que poner unos límites al respeto, ya está bien. Es como el que se hizo del vuelo de Spanair que se estrelló en Barajas, del 11-S, del 11-M y ahora del tsunami de Japón. Lo lamentable ya es ver al director orgullosísimo por la realidad de las escenas y la creación ficticia del tsunami mientras los actores lo pasan bomba en la piscina jugando. Me parece que va siendo hora de respetar el dolor ajeno y pensar en qué pasará cuando la pobre gente que lo ha sufrido vea esa recreación. Me gustaría ver a mí la risa que da ver una ola gigante venir de frente a uno y no tener escapatoria. Y perder todas tus pertenencias y tu familia en algo tan horrible sin poder hacer nada. Ahí lo dejo.

Os dejo ya. Para los que queráis indagar sobre la película se titula “Lo imposible”, yo me niego a hacer publicidad dando más datos aquí. Como siempre, debajo os pongo algún enlace interesante, para los que queráis saber un poco más sobre el tema. En la próxima entrada haremos un pequeño repaso sobre los acontecimientos más importantes del 2011 para despedir el año. Hasta entonces, Felices Fiestas a todos. Ah, y no le dedico la entrada al director de la película, sino a las caso 230.000 personas que perdieron la vida el 26 de Diciembre de 2004 en Indonesia, y que le "sirvieron" para la inspiración de su película. Ya puede recaudar millones y millones.


Un tsunami en España sería peor que el ocurrido en Indonesia en 2004.

http://www.europapress.es/sociedad/noticia-efecto-tsunami-espana-seria-peor-indonesia-20111124140152.html

España, considerada como zona de alto riesgo de tsunami.

4 comentarios:

  1. No, si cuando digo que tenías que haber sido meteoróloga...

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  2. Ya sabes que esa, a parte de la carrera que estudié que me encanta, era mi verdadera vocación....

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  3. De todo lo que has comentado me quedo con dos cosas:
    1. Menuda forma de tranquilizar a la población decir aquello de "En España no puede ocurrir o no va a ocurrir" y sigamos todos viviendo ennuestra ignorancia de que esas cosas solo le pasan a otros.
    2. Lo frikis y morbosos que somos, yo no necesito ver películas sobre desastres naturales para saber que suceden...

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  4. En cuanto a lo del punto 1 a mí es algo que me inquieta mucho, sobre todo si ya hay expertos que dicen que como venga uno ya podemos flipar en colores. Y del 2 para qué comentar nada, para eso están los actores y las películas, para descojonarnos y sacar millones del dolor ajeno.

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